Anticoncepción de emergencia y conservadurismo
David Barrios Martínez
Sexólogo clínico y psicoterapeuta.
Caleidoscopía, A. C.
A partir de que la Secretaría de Salud incluyó, a principios de 2004, la anticoncepción de emergencia en la Norma Oficial Mexicana(NOM), ocurren dos hechos dignos de destacarse:
el primero se deriva directamente de dicha inclusión y consiste en que los médicos y la población general ya disponen “oficialmente” de un eficaz recurso para efectuar metodología
anticonceptiva en casos de urgencia; el segundo ha sido la furibunda y fanática reacción de diversos sectores del conservadurismo mexicano que en los medios de comunicación social y
desde los templos católicos, pretenden confundir al público y desvirtuar dichos anticonceptivos, atribuyéndoles un supuesto efecto abortivo.
Vamos por partes: siendo plausible que la anticoncepción de emergencia sea ya parte del “inventario medicamentoso” oficialmente reconocido en México, realmente no es más que el
reconocimiento explícito de un recurso formidable que puede evitar embarazos no deseados, que ya se utilizaba desde hace más de una década, no como método habitual, sino ante
casos específicos. Así, su inclusión en la NOM, permite tanto su amplia difusión como su más fácil disposición e indicaciones de uso.
En forma mañosa e irresponsable, la jerarquía de la Iglesia Católica en México, tanto en voz del ciudadano Norberto Rivera Carrera como de su amanuense Jorge Serrano Limón
(ex dirigente de Pro Vida y actualmente jefe de otro grupúsculo de fanáticos religiosos) ha afirmado que la anticoncepción de emergencia es abortiva: nada más falso. Aprovechándose de
la falta de cultura médica general y de la desinformación que hay en estos rubros, lo que hacen estos mentirosos es intentar que la gente confunda las pastillas de anticoncepción de emergencia con el RU 486,
no disponible en México y que sí tiene efectos abortivos. Además, estos mensajeros del antepasado difunden ruidosamente todo tipo de infundios acerca de los mecanismos de acción y
de las indicaciones de las píldoras. Así por ejemplo, afirman que usarlas es “un asesinato” porque “matan a un bebé, que es un ser único e irrepetible”, ya que lo que hacen es “provocar que
el bebé muera”.Aseguran también que “aquella mujer que los use, queda excomulgada”, pues saben que induciendo miedo en amplias capas de la población católica , podrían producir
culpa para inhibir el uso de este tipo de anticoncepción. Por último, sostienen que quien las utiliza lo hace por rutina, como si se tratase de un método convencional de anticoncepción.
Lo que no dicen estos farsantes profesionales es que su verdadera y oculta intención es oponerse a todo tipo de método anticonceptivo que no sea la mal llamada “anticoncepción natural”,
la cual se basa en tener relaciones sexuales no cuando se desea, sino sólo cuando lo marca un calendario. Con ello, estos nuevos inquisidores pretenden controlar el placer de la grey
católica, al tiempo que confiscan metafóricamente sus braguetas y sus pantys, en vez de hacer algo plausible, como denunciar y castigar a sus curas agresores sexuales de niñas y niños.
¿En que casos está indicada la anticoncepción de emergencia?, ¿Cómo funciona realmente?
Los anticonceptivos de emergencia están indicados, por excepción, ante encuentros sexuales no protegidos; por ejemplo, accidentes como la expulsión del dispositivo intrauterino,
ruptura del condón, olvido en la toma de la anticoncepción convencional y, muy importante, ante casos de violación sexual en los que, obviamente, no se ha dispuesto de alguna protección
anticonceptiva.
No se indica este tipo de contracepción como método habitual, ni tampoco se recomienda su empleo frecuente, además de que tal uso implicaría la inefectividad del método.
La anticoncepción de emergencia consiste en una exposición intensa y breve a las hormonas que la componen, que desorganiza el patrón hormonal imprescindible para el embarazo. Así, las pastillas, dependiendo la fase del ciclo reproductivo por el que esté cursando la mujer, pueden actuar bloqueando la ovulación, impidiendo la fusión del óvulo y el espermatozoide o creando condiciones adversas para la implantación del huevo fecundado. Según la ciencia médica, el embarazo se inicia cuando el huevo se implanta firmemente en el endometrio de la cavidad uterina (lo cual suele acontecer alrededor del sexto día luego de la fecundación), por lo que no es cierto, de manera alguna, que el efecto de las pastillas, que deben ingerirse dentro de las primeras 72 horas después de una relación sexual sin protección, sea abortivo.
¿Cómo se toman las pastillas de anticoncepción de emergencia? El siguiente esquema contesta esta pregunta con sencillez:

Quiero concluir diciendo, a contrapelo de lo que sostienen los hipócritas conservadores mexicanos, que la libertad sexual es un derecho inalienable de las personas y
que la anticoncepción de emergencia contribuye a ejercerla con plena responsabilidad.
